Esta película logré verla dos veces. La primera vez no le presté mucha atención, pero la segunda logró que sintiera una identificación con Charlie, especialmente en el sentido de no tener amigos y experimentar cierto discernimiento sobre la dificultad de crear vínculos. Muchas personas intentan hacer amigos, mientras que otras sienten tanta aprensión que incluso un simple saludo hacia alguien nuevo puede convertirse en algo complicado.
No digo que no haya tenido amigos, pero el comienzo de la secundaria, durante el primer año, fue normal. Luego, por ciertas decisiones, me cambiaron de escuela, y en aquel contexto todo fue excéntrico para mí, debido a que pensé durante el año anterior que sería irresoluble poder formar amistades, ya que todos parecían tener sus propios grupos. Al pensar de esa manera, me encerré en mi propia mente, creando un discernimiento que en ese momento sentía que no tendría solución.
Sin embargo, paulatinamente, con el transcurso del tiempo, pude establecer vínculos. Mientras carecía de ellos, no comprendía la verdadera interpretación que implica un término tan sencillo como “amigos”; en mi léxico, esa palabra carecía de presencia. Incluso mi propia mente seguía denominando a las personas solamente como compañeros de clase. Todo esto me llevó aproximadamente tres años de reflexión para comprender el significado de la amistad y poder construir esos vínculos.
La conclusión de esta obra cinematográfica es, desde mi perspectiva, formidable. Cada persona puede analizar distintos elementos según su propia experiencia: fragmentos, expresiones e incluso interpretaciones profundas. Para mí, el significado principal de esta película se encuentra en la representación de la melancolía, la soledad y el proceso de encontrar un lugar donde sentirse comprendido.
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| “Aceptamos el amor que creemos merecer.” |

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